15 agosto 2006

INTRODUCCIÓN: LA REPÚBLICA PERDIDA

Desde chico me llamo la atención el doble sentido de la palabra Moral y el claro contrasentido entre los dichos y los hechos de los que se auto denominaban moralistas.

Detrás de la Moral se escondieron siempre situaciones de tensión que hicieron sucumbir una y otra vez los deseos de bien de quienes detentaban el poder.

En la década del 70 sacudidos por el terrorismo, el poder político colapsaba una vez mas en nuestro país y el principal dirigente de la oposición se declaraba incompetente “no tengo solución”. Abría el paso así –una vez mas- a las fuerzas armadas para reordenar el país de los desordenes y la violencia generada por gobiernos democráticamente elegidos.

Los Militares que se auto proclamaban la Reserva Moral de la Patria, para salvarla de su destrucción en manos del terrorismo internacional, no pudieron evitar el triunfo dentro de sus propias filas de la moral intervencionista que cometió todo tipo de crímenes al amparo del Estado.

En la década del 80, dos documentales, “La República Perdida I” y “La República Perdida II”, nos enseñaban que la culpable de todos nuestros los males era la ausencia de Democracia.

Ganó las elecciones quien había enarbolado las banderas de la Ética Radical y la premisa de que “Con la democracia se cura, con la democracia se educa, con la democracia de come”.

Un par de años después abandonaba su mandato sumiendo al país en un proceso autodestructivo que él mismo denominó “libanización”, con los servicios públicos totalmente colapsados y en medio de una corrupción e hiperinflación fulminante -inédita en la historia Argentina-. En su huida solo se le escuchó decir: “no supe, no quise, no pude”.

El caos originado en los 80 abrió, en la década del 90, las puertas a una reforma del Estado en el área de los servicios públicos y, en nombre de las “Privatizaciones”, se transfirieron monopolios estatales nacionales a monopolios estatales extranjeros o a monopolios privados, entregándose mercados cautivos a concesionarios amigos.

En nombre de la “Reforma del Estado” se siguió aumentando el gasto público, los impuestos y el endeudamiento estatal para incrementar el saqueo sobre la población. En nombre de los “Principios Republicanos”, se terminó con la independencia del poder judicial y con lo poco que quedaba de Federalismo y de República. En nombre de la “Ética” se siguieron sobornando y corrompiendo funcionarios, legisladores y jueces, y se realizó una reforma Constitucional para garantizar el poder de las nuevas oligarquías en los partidos políticos, y se termino con nuestro código moral – la constitución de 1853 – que había logrado el gran Milagro Argentino.

En nombre del “Mercado Libre” se utilizó el poder de la función pública para la concreción de negocios mafiosos en los propios despachos oficiales. En nombre de la “Libertad de Prensa” se manejaron los fondos públicos de publicidad como medio de extorsión a la prensa, que en muchos casos recibió sobornos para ocultar los negociados políticos, y en otros se asoció con los políticos.

En el 2000, para terminar con la moral intervencionista del justicialismo, la ética radical tuvo una nueva oportunidad pero, detrás de sus grandes principios de igualdad y de un Estado de Bienestar, continuaron los mismos actores, los mismos vicios, los mismos desmanes y la misma corrupción.

Asumieron el gobierno prometiendo bajar los impuestos y su primer acto de gobierno fue aumentarlos. Esa vez pueblo no les dio tiempo a huir con la facilidad con que lo habían hecho antes.

A esta altura la palabra moral en la boca de un político producía en mi una terrible desconfianza.

La tragedia Argentina pasa por no tener opciones al momento de votar. Los partidos políticos – que responden todos a la moral intervencionista – se han transformado en bandas que quieren apoderarse de la caja – recaudación impositiva – para vivir del fruto del trabajo ajeno (robo).

Las nuevas propuestas políticas son viejas, nuevas promesas de nuevos y renovados contratos morales –intervencionistas-, mas promesas de igualdad, o mas derecha disfrazada de liberales agazapados esperando la oportunidad de cometer nuevos desmanes contra la gente.

En el país hay más de 1200 partidos políticos y todos responden a la ética intervensionista demócrata del justicialismo. Hoy no hay ningún partido político que enarbole los principios republicanos ni la ética de la libertad.

La democracia es un bien necesario, pero no suficiente. Después de 20 años de democracia el error está a la vista, solo ha servido para la concreción de las más grandes estafas contra el bien común de una sociedad, que es el Estado de Derecho.

Intentaremos también demostrar que, para que la democracia no fracase, debe estar enmarcada en el contexto moral de una Constitución como la de EEUU – que es fruto de un largo proceso evolutivo de la lucha del hombre en la conquista de su propia libertad – ya que el cumplimiento de la misma, induce al fortalecimiento de la República, con sus consecuencias más importantes como son, el limite al poder del Estado y la preservación de la libertad individual necesaria para lograr el progreso y la convivencia pacifica, imprescindibles para sostener un mundo mejor.

El objetivo final es contribuir a la formación de líderes intelectuales que estén preparados para enfrentar los siempre engañosos caminos de la política; que resistan los halagos del poder y su influencia y que estén dispuestos a trabajar por un ideal moral y político que garantice la libertad individual y los derechos individuales.

La política es la única actividad humana en la que se supone, no es necesaria formación alguna.

Los resultados están a la vista: 20 años de democracia nos confirman que solo con democracia no es suficiente, y que esta puede ser el más fácil camino hacia la Barbarie.

La Democracia sin derechos individuales se transforma en el derecho de la mayoría para atacar a la minoría y esto es el Estado de Naturaleza o Barbarie que hoy estamos transitando.

La Democracia es una importantísima herramienta que solo logra que podamos destituir a un tirano sin que se derrame una sola gota de sangre. Pero no nos garantiza nada mas.

La Republica, las libertades individuales y el Estrado de Derecho estarán siempre jaqueadas por el poder de la mayoría.

Siendo la política muchas veces contra intuitiva y contra racional nuestro objetivo es reconocerla como tal, para la mejor comprensión de la necesidad de ajustarse a marcos morales, que siempre estará en la naturaleza humana tratar de evitarlos y so pretexto de intentar mejorarlos buscará alcanzar una moral más agradable y virtuosa.

Este carácter de la política logra que las mejores intenciones se transformen una y otra vez en el camino al infierno.

Necesitamos la formación de dirigentes políticos que comprendan la importancia de los marcos morales –libertad individual, propiedad y búsqueda de la propia felicidad plasmados en la Constitución de 1853 y desnaturalizada en las sucesivas reformas –, sepan defenderlos, respetarlos y oponerse a la fatal arrogancia de los intelectuales – que siempre intentarán nuevas construcciones racionalistas – que desnaturalizarán el clima necesario para que se desarrolle el Amplio Orden de Cooperación Humana (mal llamado Capitalismo) que es lo que nos garantiza, que la humanidad, en su mas amplia diversidad, pueda satisfacer las siempre crecientes demandas, de una cada vez mas nutrida población.

La importancia de este tema es crucial, no solo para el progreso sino para la convivencia pacifica, ya que la natural tendencia del hombre hacia las políticas intervensionistas –que tan bien funcionan en comunidades pequeñas pero que inhiben el desarrollo de las sociedades extensas y la aparición del amplio orden de cooperación humana – ha conducido en el siglo XX a situaciones de extrema tensión, que derivaron en las más horrendas matanzas, de la cual la historia no tenía registro y que, tal como comenzamos el siglo XXI, podrían conducirnos a nuevos e impredecibles holocaustos modernos.

Por estos motivos Argentina y América Latina son una caldera a punto de explotar y la Unión (de Republicas Socialistas) Europea se prepara para un colapso, similar al de la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Los perdedores del mundo deben sumarse a esta lucha intelectual, ya que la diferencia entre un sistema y otro está en la calidad de vida de los pobres; los ricos y los políticos viven bien en todos los sistemas.

Por esta razón es preciso insistir constantemente en estos temas en las Universidades y en la opinión pública, con el fin de terminar con la peligrosa crisis que vivimos y para que, una vez superada, no vuelva a repetirse.

Los objetivos de este trabajo son:

1) Analizar el correlato existente entre la moralidad, la performance económica y una correcta Constitución.

2) Indagar los principios que rigen la evolución, progreso y retroceso de las sociedades humanas.
3) Analizar el error de los EEUU en exigir solo democracia para un futuro mundo mejor, no comprendiendo que la clave de su propio éxito, reside más en el mantenimiento a rajatabla de su inalterable Constitución Fundadora, que en la democracia.

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home