15 agosto 2006

EVOLUCIÓN DEL MONOTEÍSMO

El judaísmo inaugura “La Era del Padre”, su moral es la intervencionista o moral de guerra, su objetivo es lograr la supervivencia del grupo de las amenazas autodestructivas internas y externas, estos objetivos son logrados con éxito.

Mientras existan amenazas externas, siempre aflorará en el seno de la sociedad civilizada la moral de guerra – de la era del Padre – para poder sortear el peligro.

los Judíos comienzan todas las guerras” Woody Allen

La moral de la Era del Padre, crispa las relaciones con los vecinos e induce al conflicto.

* * *

El Cristianismo inaugura “La Era del Hijo”, esta evolución fue caracterizada por el desarrollo de tres nuevos principios morales fundamentales, que lograrían la aparición de las libertades individuales.

1) “Amar al prójimo como a ti mismo” nos conduce al individualismo y al respeto al prójimo (en el sentido del cercano y del foráneo) induce al respeto y tolerancia entre las personas y entre los pueblos.

2) “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, separa y levanta un muro entre la Iglesia y el Estado.

3) “El justo peca siete veces” reconoce la falibilidad de la naturaleza humana, el intelectual bienintencionado se equivoca – se reconocen los limites de la razón –. Y se reconocen también los limites del Clericalismo.

A estos tres fundamentos morales, no se los pudo consolidar como a los otros 10 mandamientos preexistentes, ya que estos solo pueden aflorar en situaciones de paz sostenida.

El instrumento político que plasmó estos principios morales, fue recién en 1787 la Constitución de los EEUU – estos fundamentos morales del Cristianismo lograron el destino excepcional que posee EEUU dentro del concierto de las Naciones – y 66 años después la Constitución Argentina incorpora estos tres fundamentos morales logrando, en 1853, un resultado similar al conseguido en EEUU.

"la moral cristiana no necesita más que una cosa para completar la conquista del mundo: que la desarmeis de todo instrumento de violencia y le dejéis sus armas naturales, que son la libertad, la persuasión, la belleza. Conquistando a los conquistadores del mundo, el cristianismo ha probado ser la moral de los hombres libres, pues los hombres han encontrado en él la expresión y la fórmula de sus instintos de libertad nativa" Alberdi


Para comprender el milagro sucedido en estas tierras por la ética cristiana, se acuño la expresión “Dios es Argentino”.

En la Iglesia de Roma durante mas de mil años, se cometieron actos reñidos con el humanismo que eran conocidos y aceptados por todos – el estatus de la mujer, la persecución a los Judíos, las matanzas de las Cruzadas, de la Inquisición, de la Conquista de América, etc. – El antihumanismo es anticristianismo.” Cardenal Joseph Ratzinger (Jubileo 2000).

Gracias al relativismo moral, la historia esta plagada de efectos no deseados por causas justas. Cuando Juan Pablo II en una notable muestra de coraje e independencia de criterio, pidió perdón en nombre del daño hecho en nombre de la Iglesia, alude a la ausencia de Cristianismo.

A la Era de Hijo del Cristianismo, le sucede la era del Espíritu Santo que será abordada en el apartado LA HISTORIA COMO APRENDIZAJE

El Catolicismo crispado por conflictos crecientes en su geografía – motivo de la moral intervensionista –, involuciona a la Era del Padre y no pudo completar su evolución al Cristianismo. Con el pedido de perdón del año 2000 comienza su marcha hacia constituirse en una verdadera Iglesia Cristiana, ayudando a plasmar los tres principios del Cristianismo en toda su geografía.

Estas cuestiones pueden explicar porque, en la geografía Norteamericana las Iglesias están llenas y en la geografía Católica las Iglesias están vacías.

* * *

El relativismo moral logra hombres que malinterpretan el sentido de la religión.

Abdican de su razón y su libre albedrío para seguir a pies juntillas al líder del momento sea Tirano, Fhürer, Sacerdote o Imán.

Para ellos Dios no es la búsqueda de la auto perfección del ser humano mediante constantes esfuerzos para comprender el mundo.

En lugar de buscar el sentido de trascendencia y mejorarse como seres humanos, renuncian a si mismos y repiten lo que el sacerdote les dice que piensen y hagan.

No creen en el principio Cristiano de “ayúdate a ti mismo y Dios te ayudará”, se refugian en la cómoda actitud de pedir que Dios haga todo por ellos.

Malinterpretan la religión como una dependencia exógena que los convierte en fanáticos dependientes de un líder y esto los convierte en marionetas irresponsables y en un peligro público.

Necesitan un alter ego que ocupe todos los espacios del propio ego.

En mayor o menor grado, todos tenemos algo de esto porque fuimos educados en esta confusión, en los valores de la moral intervensionista que destruye y desplaza los fundamentos morales de la libertad que diseñaron nuestros padres fundadores.


Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home